Pez molly: guía completa de cuidados

Pez molly negro de aletas amplias nadando en acuario con plantas

El pez molly (Poecilia sphenops y especies afines) es el vivíparo grande del acuario doméstico: más corpulento que el guppy, de nado enérgico y con una particularidad que lo define todo —ama el agua dura y alcalina. Muchos problemas con mollies se explican con una sola frase: agua demasiado blanda. Esta guía cubre sus parámetros, su dieta vegetal y su reproducción.

Parámetros del agua del molly

El molly habita en la naturaleza desde agua dulce hasta estuarios salobres, lo que explica su preferencia por agua mineralizada. En agua blanda y ácida pierde vitalidad en semanas:

ParámetroValor recomendado
Temperatura24–28 °C (ideal 25–27 °C)
pH7.0–8.5 (alcalino)
Dureza (GH)10–25 °dGH (agua dura)
Amonio y nitritos0 ppm (acuario ciclado)
NitratosMenos de 40 ppm
Acuario mínimo80 litros
Grupo recomendado5 o más (1 macho por cada 2–3 hembras)

Si tu agua del grifo es blanda, este no es tu pez… o tendrás que mineralizarla de forma constante. Los cambios de agua con agua blanda provocan oscilaciones que el molly no tolera bien. Mide siempre con un test de agua para acuario; los parámetros del agua (pH, GH y KH) son especialmente críticos con esta especie.

¿Sal en el agua? La respuesta matizada

Es la pregunta eterna del molly. La realidad: no necesita sal para vivir bien en agua dulce dura y alcalina. Tolera la salinidad e incluso prospera en agua ligeramente salobre, y la sal puede ser útil como apoyo en tratamientos contra parásitos externos. Pero agregarla de forma permanente complica la convivencia con plantas y con peces que no la toleran.

Regla práctica: en un acuario comunitario plantado de agua dulce, no agregues sal por rutina. Reserva la sal para acuarios específicos de mollies o como tratamiento puntual en un acuario hospital. Y si decides usarla, hazlo de forma gradual: los cambios bruscos de salinidad estresan tanto como los de temperatura.

Alimentación: el vegetariano del acuario

El molly es omnívoro con fuerte tendencia herbívora: en la naturaleza pasta algas y materia vegetal todo el día. Su dieta debe reflejarlo. Base: alimento seco de calidad con alto contenido vegetal (espirulina, algas), en 2 o 3 tomas pequeñas al día.

Un molly alimentado solo con escamas carnívoras genéricas suele desarrollar problemas digestivos y un sistema inmune débil. La fibra vegetal no es un extra: es el centro de su dieta.

Comportamiento y compatibilidad

El molly es activo, pacífico y sociable, pero con matices: los machos pueden perseguirse entre ellos y acosar a las hembras, por lo que la proporción de un macho por cada dos o tres hembras y un grupo de 5 o más reparte la tensión. Necesita espacio para nadar: en acuarios pequeños se vuelve nervioso y pendenciero.

Buenos compañeros: otros vivíparos de agua dura (platys, guppys), corydoras y peces pacíficos de tamaño medio. Evita peces muy pequeños que quepan en su boca y especies de agua blanda y ácida (neones, ramirezis), porque lo que es buen agua para unos es mala para otros. No se puede tener todo en el mismo acuario.

Reproducción del molly

Como buen vivíparo, la hembra pare crías vivas: 20 a 100 alevines cada 4–6 semanas, más numerosos que los del guppy y de mayor tamaño al nacer. La gestación se nota en el vientre abultado y el punto grávido oscuro junto a la aleta anal.

Los alevines de molly son lo bastante grandes para comer nauplios de artemia desde el primer día, lo que facilita mucho la cría respecto a especies de alevines más pequeños. Si quieres criarlos, un acuario de cría plantado con musgo de Java mejora mucho la supervivencia, ya que ofrece escondites y microorganismos para los primeros días. Y el mismo aviso que con todos los vivíparos: planifica el destino de las crías antes de juntar machos y hembras, porque un grupo reproductor llena un acuario en meses.

Variedades populares

Montar un acuario específico para mollies

Si te apasionan los mollies, un acuario dedicado a ellos luce espectacular y simplifica los cuidados: todo el montaje gira en torno al agua dura y alcalina que aman.

En este montaje puedes permitirte un toque de sal (una cucharadita por cada 20 litros, disuelta antes) si lo deseas, ya que no hay plantas delicadas ni peces incompatibles que lo impidan. No es obligatorio, pero es el único escenario donde la sal permanente tiene sentido práctico. Con agua dura, temperatura estable y dieta vegetal, un molly sano supera los 4 años de vida sin dificultad.

Preguntas frecuentes

¿El molly necesita sal en el agua?

No es obligatoria. El molly tolera agua salobre y la sal puede ayudar en casos de enfermedad, pero vive perfectamente en agua dulce dura y alcalina. Si hay otros peces en el acuario, no agregues sal sin verificar que la toleren.

¿Por qué mi molly se queda quieto en el fondo?

Suele indicar agua demasiado blanda o fría, o niveles de amonio. Los mollies necesitan agua dura, alcalina y cálida (24 a 28 °C); en agua blanda se apagan rápidamente. Mide los parámetros antes de medicar.

¿Cuántos litros necesita un molly?

Un mínimo de 80 litros para un grupo pequeño, porque los mollies crecen hasta 8 o 12 cm según la variedad y son nadadores activos. En acuarios pequeños se estresan y su crecimiento se atrofia.

¿El molly come algas?

Picotea algas blandas y biofilm, pero no es un comealgas: no mantendrá el acuario limpio por sí solo y necesita su propia alimentación con buen contenido vegetal.

¿Los mollies muerden las aletas de otros peces?

En general no, pero los machos pueden mordisquear las aletas de compañeros lentos si el acuario está sobrepoblado o hay pocos escondites. Un grupo adecuado y espacio suficiente evitan este comportamiento casi siempre.